¿Qué es coworking de retorno social?

El coworking de retorno social es una variante del coworking que se caracteriza por su implicación en el impulso de proyectos de valor social. Este nuevo modelo de coworking ha surgido en los últimos años a partir del creciente auge del coworking tanto en Barcelona como en todo el mundo. Actualmente asociado al modelo público, explicaremos aquí en qué consiste, cómo surgió y en qué punto se encuentra en su desarrollo.

El talento de los coworkers al servicio de los ciudadanos

Para explicar de la mejor manera posible qué es, debemos partir de lo que consideramos que es coworking. Nosotros, nos basamos en la definición de Marc Navarro, nuestro community builder, presentada en la CWSC 2016: “Coworking es un espacio de trabajo compartido donde el gestor aporta valor a la comunidad”.

Un coworking de retorno social, para serlo, debe cumplir primero esta máxima, es decir, ser un espacio de trabajo compartido entre profesionales, empresas y/o entidades en el que la principal misión de los community builders es facilitar su trabajo, conectarlos con otros coworkers o iniciativas externas y preocuparse día a día de su bienestar en el espacio.

¿Qué los diferencia entonces de los espacios “clásicos” de coworking? Fundamentalmente que los coworkers alojados en este tipo de coworking social, sí o sí, tienen la voluntad de aportar su talento y su experiencia profesional para ayudar a los ciudadanos de un entorno, directamente o mediante aquellos agentes activos dentro de una comunidad, es decir, entidades, asociaciones, escuelas, centros de salud, centros cívicos o culturales, etc.

Esa aportación de los coworkers puede tener diferentes motivaciones: una voluntad social, la oportunidad de darse a conocer o la posibilidad de ser subvencionados tanto su proyecto como el propio espacio de coworking.

El origen del Coworking de retorno social

En diciembre del 2015, el Distrito de Sant Andreu contactó con nosotros para plantearnos una propuesta de coworking en unos locales en desuso ubicados en el barrio de Baró de Viver. Estos espacios abandonados tenían la finalidad de desarrollar el tejido empresarial de la zona y aportar seguridad a los vecinos.

Nuestra propuesta fue dar un giro al concepto de coworking que habíamos creado hasta ese momento, asociando nuestra experiencia en la creación y gestión de comunidades con ese valor social. Así nació Sinèrgics, hasta donde conocemos, el primer coworking de retorno social. Los objetivos que teníamos con este ambicioso proyecto eran los siguientes:
Reformar esos locales dando una nueva cara esa zona y aumentando la sensación de seguridad por parte de los vecinos.
Atraer profesionales a un barrio alejado del centro de Barcelona de la mejor manera que creemos que se puede hacer, haciendo coworking.
• Cumplir la máxima de que si estos coworkers reciben un apoyo mediante el dinero público, debían devolver ese apoyo a los ciudadanos a partir de su talento.

Después de un año, es un orgullo haber hecho realidad esta propuesta gracias al espíritu innovador y profesional del Ayuntamiento de Barcelona. A lo largo de este tiempo, son muchas las ciudades interesadas en el funcionamiento de Sinèrgics que están planteando o iniciando proyectos similares.

Características del Coworking de retorno social

Desde nuestro punto de vista, un coworking será de retorno social si cumple los siguientes criterios:

1. Hacer coworking y, aunque suena evidente, sabemos por nuestra experiencia que este concepto se ha generalizado incluyendo las versiones más modernas (y no tanto) de las oficinas compartidas o los business center. Son alternativas muy viables y respetables pero, para nosotros, no son coworking.

Coworking es tener unos community builders que velan cada día por el estado y los intereses de sus coworkers, que comparten su día a día y están disponibles para ellos, que generan una comunidad que colabora personal y profesionalmente y que ofrece espacios y dinámicas para seguir creciendo.

2. Crear una comunidad de coworkers implicados con la sociedad. El perfil de los coworkers que podemos encontrar es muy diverso pero todos tienen algo en común: las ganas de poder aportar a los ciudadanos su conocimiento. Sería normal pensar, y en parte es así, que encontraremos aquí emprendedores que inician su proyecto y que mediante este modelo, pueden iniciarse en un coworking reduciendo sus costes, cogiendo experiencia y dándose a conocer, pero también encontramos gente consolidada con voluntad de asociarse a proyectos sociales.

3. Hacer el proyecto sostenible. Ser capaz de convertir un proyecto de coworking con implicaciones sociales en un proyecto sostenible es todo un reto.

Hasta ahora, las iniciativas como Sinèrgics, que han conseguido ser sostenibles, son de carácter público. Lo cual es a la vez totalmente lógico. Un proyecto social en el cual se da apoyo a profesionales y/o emprendedores, revitaliza una zona y da un servicio a los ciudadanos, es un proyecto de carácter público; motivo por el cual entendemos que sean subvencionados por los agentes públicos en general. Pero ¿puede un espacio privado hacer algo parecido? Por poder, se puede; y, en ocasiones, esta implicación social se genera de forma indirecta, pero es difícil hacerla sostenible cuando no es el objetivo principal.

Últimamente, están naciendo otros coworkings sociales similares a Sinèrgics. Seguiremos atentos a su evolución y os mantendremos informados.

Carles López Parals

carleslopez@crec.cc

Director | Dirige la orquesta, está en todo y siempre con una sonrisa. Su proximidad es parte de nuestra marca registrada.

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