Haciendo coworking desde 2012

CREC nace como una idea de un equipo de valientes emprendedores de Barcelona que creían que este coworking podía ser genial.

Gracias al equipo de Club Lleuresport de Barcelona, empresa impulsora de CREC, su experiencia en gestión de proyectos, la ilusión y la firme confianza de que existía otra manera de trabajar, nace en 2012 CREC Poble Sec. Un espacio de más de 1000m2, con 150 posiciones de coworking, salas de reunión y formación, sala de terapias, estudio de fotografía, office i diferentes espacios comunes donde relacionarse.

Una comunidad no es un grupo de personas en un mismo espacio, sino la unión de personas que colaboran y crean sinergias impulsadas por un equipo”

Con la llegada de los primeros coworkers descubrimos que una comunidad no es un grupo de personas en un mismo espacio, sino la unión de personas que colaboran y crean sinergias impulsadas por un equipo que trabaja al 100% para generar el ambiente y las conexiones idóneas para que sea posible.

“La filosofía de trabajo que hemos creado en CREC funciona no solo para profesionales autónomos o freelancers, sino también para pequeñas y grandes empresas.”

Hemos compartido este proyecto con más de 200 profesionales y hemos comprobado que la filosofía de trabajo que hemos creado en CREC funciona y es necesaria no solo para profesionales autónomos o freelancers, sino también para pequeñas y grandes empresas.

En 2016, nuestras expectativas fueron superadas gracias a su proactividad y ganas de compartir. Con su apoyo abrimos nuestro segundo espacio de coworking en Barcelona, el CREC Eixample. Un espacio adaptado en el centro de Barcelona donde dispones de posiciones fijas y flex, sala de reunión, office y oficinas.

Tras más de cinco años volcados en hacer coworking y descubriendo día a día sus múltiples beneficios, nos embarcamos en un nuevo proyecto de la mano del Ajuntament de Barcelona y el Districte de Sant Andreu para crear un nuevo concepto de coworking: el coworking de retorno social.

En 2017 abrimos Sinèrgics, un coworking municipal alojado en espacios que estaba en desuso en el barrio de Baró de Viver en el que sus coworkers participan activamente en proyectos que favorecen el desarrollo de su entorno más cercano.

Una vez más, el coworking liderado por un equipo profesional de community builders se convierte en mucho más que una oficina, una poderosa herramienta de desarrollo no solo para los profesionales que lo habitan sino también para su entorno.

Detrás de este crecimiento está el esfuerzo de un equipo motivado, abierto, enfocado a atender las necesidades de una comunidad viva y con el reto de crear conexiones que favorezcan el crecimiento de todos los proyectos que habitan en CREC, especialmente a través de nuestros community builders.